Observación y metodología arqueológica
La arqueología es la ciencia que estudia las sociedades humanas a través de los restos materiales que ha producido. Estos restos pueden ser muy variados y sus manifestaciones a veces requieren una observación y un análisis muy atento del terreno y de su entorno.
Las huellas de la presencia humana, pueden aparecer de forma fortuita o ser producto de una búsqueda deliberada de datos o pistas. Generalmente los objetos arqueológicos suelen aparecer en un entorno determinado constituyendo un yacimiento.
En estos yacimientos pueden aparecer objetos y estructuras que requieren para su correcta interpretación una observación muy precisa recogida en la descripción y visualización de los mismos mediante el dibujo, la fotografía y la planimetría del yacimiento a fin de aportarnos el mayor número de datos posibles para su interpretación.
Esta búsqueda de datos se realiza en dos planos: al exterior, sobre el terreno o en el interior de los archivos, bibliotecas o museos, donde a través del tiempo se ha ido depositando esta información en espera de ser descubierta e interpretada correctamente.
En cualquier caso, a veces, ni la búsqueda ni la interpretación son tareas fáciles. En primer lugar porque el soporte de la información no es un libro impreso con los caracteres perfectamente legibles. Puede darse el caso de que así sea, de hecho, los libros, manuales, informes, memorias o reseñas aparecen así, y son las primeras noticias que tenemos sobre nuestra búsqueda. Pero estos datos, no son originales, no son una fuente primaria, han pasado un filtro, la interpretación que sobre ellos han realizado previamente, aquellos que los han registrado. Y esos datos pueden haber sido deformados intencionadamente con objetivos ocultos.
Este tipo de información primera que nos llega puede calificarse como historiográfica y está basada en los archivos, registros civiles, registros parroquiales, crónicas, informes… que no siempre están impresos y son de fácil lectura, generalmente suelen estar escritos a mano y muchas veces necesitamos la ayuda de la Paleografía para poder desentrañar el mensaje que ocultan.